5. jul., 2020

Nacida el cuatro de julio…

Dicen que Gloria Frances Stuart nació sobre la mesa de la cocina de su casa en Santa Mónica, California, el cuatro de julio de 1910. Nacer en un día tan señalado y en unas circunstancias tan poco comunes debió de darle buena estrella a esta niña de ojos cristalinos que, a la edad de 22 años, debutó en el cine con los estudios Universal. Era el año 1932 y hacía muy poco tiempo que el cine sonoro había llegado al mundo.

Pronto destacó como una de las primeras "reinas del grito" por su trabajo en filmes de terror como Frankenstein, El caserón de las sombras o El hombre invisible.

Stuart se convirtió en una de las figuras más solicitadas de la época dorada de Hollywood, llegando a filmar casi diez películas por año, hasta que a mediados de la década de los 40 se retiró para, por lo visto, dedicarse a la pintura.

Casi cuatro décadas más tarde regresó a la pequeña pantalla participando en series como ‘Se ha escrito un crimen’. Pero…  la fama definitiva le llegaría ni más ni menos que a los 87 años con el papel de la anciana Rose en TITANIC, con el que consiguió la nominación al Óscar que no había conseguido en todos sus años de carrera, además de una candidatura a los Globos de Oro y el galardón del Sindicato de Actores.

El director de la película, James Cameron, contó en una entrevista que buscaba para el papel de la centenaria Rose a alguien que hubiera vivido la época dorada de Hollywood, y se decantó por Stuart porque, entre otras cosas, a sus casi 90 años, era una de las pocas actrices de su edad "aun disponible, sin problemas con el alcohol, ni con el reuma, ni cayéndose por la edad".

Gloria fue tan longeva como el personaje que le devolvió la fama mundial. Falleció el 26 de septiembre de 2010 en su residencia de Los Ángeles, a la edad de 100 años, tras haberle sido diagnosticado cinco años antes un cáncer de pulmón.

Su angelical rostro en el emblemático film de James Cameron y su dulcísima mirada lanzando el legendario ‘corazón del mar’ a las profundidades del océano, la situaron en la memoria colectiva para siempre. Tanto como su mítica frase: “El corazón de una mujer es un océano de secretos”.

En este enlace, puedes ver un vídeo tributo que le dedicaron desde una página de cinéfilos.

 4 de julio de 2020

Imagen: www.mccenter.biz