26. ene., 2021

En un trozo de papel tenía anotado que ‘el secreto de la supervivencia es la #curiosidad’. Igual es cierto y resulta que ‘sentir curiosidad’ es algo que nunca pueda lograr la Inteligencia Artificial…

Y para ilustrar esta breve pero intensa reflexión, he sido incapaz de elegir una sola de entre estas dos imágenes en las que vemos a tres criaturitas humanas con la curiosidad a pleno rendimiento.

La foto de las niñas pasando olímpicamente de la exposición y admirando entusiasmadas el arte que se esconde tras una rejilla de ventilación, fue tomada por el fotógrafo Herbert Slodounik y publicada en la revista LIFE en 1963.

Lamentablemente, no ha habido manera de encontrar la autoría de la instantánea del pequeño caballero capturado en plena búsqueda del Santo Grial. (Si alguien lo sabe que levante la mano y nos instruya). #CurioseArte

P.S. La niñas de la foto, eran niñas. Existe documentación al respecto. Lo del pequeño caballero es licencia poética, podría ser una niña... o un pleyadiano infiltrado.

24. ene., 2021
Dicen que hoy se celebra el #DíadelPeriodista en España. Así que aprovecho para felicitar a mis compañeros de vocación (no necesariamente de profesión) con una foto de mis reporteros favoritos. Y, sin menospreciar a nadie, felicito muy especialmente a los que se mantienen leales al código ético y deontológico profesional que, entre otras cosas, denuncia la incoherencia e incompatibilidad entre el ejercicio del trabajo periodístico y la prescripción de productos, servicios o marcas.
 
El periodismo y la publicidad, nacieron opuestos, aunque hoy en día casi nadie diferencia una cosa de otra. Ser periodista no es trabajar como funcionario en un medio por las mañanas y por las tardes como Instagramer.
 
Se trata de algo que no puedes hacer a turno partido. Eres o no eres. Y se trata de un instinto, de una curiosidad insaciable y una inquietud por saber, por conocer, por comprender, por transmitir y por compartir. Ser periodista no es un título, no es un puesto en un medio. Y por supuesto, no tiene nada que ver con tener tropecientos seguidores en las redes sociales que le dan ‘Me gusta’ o ‘Me encanta’ a tus ‘selfies’ y postureos varios. Un poquito está bien, “humaniza” y esas cosas, pero un muchito cansa y ‘estupidiza’ bastante a la persona y a la profesión. Y eso es responsabilidad de todos. Qué públicas y a quién le rindes pleitesía en las redes y porqué.
 
Por eso, aplaudo desde aquí a los reporteros de verdad, a la resistencia, a los que mantienen la coherencia y la mantienen sin esfuerzo, porque les nace. Auténticos superhéroes que merecen y merecerán siempre todo mi respeto y admiración.
Por cierto, el código del que hablo existe: http://fape.es/home/codigo-deontologico/ Apartado III (Principios de Actuación), puntos 6 y 7:
6. A fin de no inducir a error o confusión de los usuarios, el periodista está obligado a realizar una distinción formal y rigurosa entre la información y la publicidad.
 
Se entiende contrario a la ética de la profesión periodística su ejercicio simultáneo con la publicidad, o con aquellas actividades institucionales o privadas de comunicación social cuando afecten a los principios y normas deontológicas del periodismo.
 
7. El periodista no aceptará, ni directa ni indirectamente, retribuciones o gratificaciones de terceros, por promover, orientar, influir o haber publicado informaciones u opiniones de cualquier naturaleza.
 
Este sí es un ‘filtro’ que debería ser viral y trending topic...
 
 María Pérez © 2020
22. ene., 2021
“El universo es tu espejo; puedes ver tu reflejo en él a través de tu conciencia”. Debasish Mridha.
 
El otro día estuve en la sede de NUEVO FUTURO TENERIFE, una asociación que tiene el superpoder de abrir puertas a la esperanza. Recorriendo las oficinas, me vi reflejada en un espejo y observé, desde una ventana, una perspectiva nueva de un lugar por el que he pasado miles de veces. No imaginaba hasta qué punto, las dos instantáneas que tomé, eran una metáfora de lo que me iba llevar de aquella entrevista. Todos tenemos una historia que contar, pero la de algunos, nos lleva de cabeza a seguir confiando en el corazón y en el potencial humano. 
 
“Gracias a NUEVO FUTURO TENERIFE mi vida cambió y ahora estoy en el camino hacia un mejor porvenir”.
 
La vida de Thierno es una historia de superación personal. A la edad de 11 años y tras la muerte de su padre, abandonó su pueblo natal en Guinea, donde vivía con su madre y sus cinco hermanos en una situación de extrema pobreza: “Allá no te quiere nadie, no eres nadie si no tienes dinero. Con 11 años, yo no tenía ni un solo amigo, porque el dinero es lo único que te da todo allí, incluso los amigos. Y eso no es vida. Yo quería una vida mejor para mí y para mi familia”.
 
Después de un periplo de varios años, en los que pasó el resto de su infancia (si es que alguna vez la tuvo) y adolescencia yendo de Senegal hasta Mauritania trabajando en la pesca por unos 400 euros anuales, decidió que ya no podía más. En noviembre de 2015 llegó a la costa de Los Cristianos en una patera junto a otras 18 personas más, hambrientas de una oportunidad.
Dar el salto a una patera que te lleva a una supuesta tierra prometida donde puedes vivir una vida normal, es un salto al abismo. Pero cuando le preguntamos a Thierno si no le daba miedo enfrentase a un viaje en el que no había garantías de salir vivo, su repuesta es clara: “El viaje duró una semana y los tres últimos días estuvimos sin comida y sin agua. Lo pasamos mal pero lo que me daba miedo de verdad era volver a la vida que tenía en África”.
 
Al llegar a Tenerife se encontró con algo muy extraño para él: “Aquí te tratan bien aunque no seas nadie y no tengas dinero”. Como era menor de edad, ingresó en el Maternal del Cabildo y un año más tarde, ya con 18 años llegó al Hogar de Emancipación de #NuevoFuturoTenerife. El proceso de adaptación no es fácil. Se enfrentan al choque cultural y a unas normas a las que no están acostumbrados. Tienen tantas ansias de libertad que el necesario control que sobre ellos deben ejercer los técnicos y los educadores, les desespera muchas veces. Por ejemplo, deben presentar comprobantes de cada céntimo que gastan.
 
Poco a poco se van adaptando (unos con más facilidad que otros) y van ganado confianza gracias al arduo trabajo de los profesionales que les acompañan. Su proceso incluye la alfabetización, el desarrollo de habilidades de comunicación, técnicas de gestión y administración de la economía personal, Salud e higiene, resolución de conflictos o el trabajo de la empatía y las relaciones interpersonales, entre otras cosas.
 
A Thierno le brillan los ojos cuando nos habla de Ara Alamo, la educadora que ha sido para él “como una madre”. Y se emociona cuando nos confiesa cómo ha cambiado su manera de entender la vida: “he aprendido a valorar tantas cosas. Ara me enseñó tanto. A buscar trabajo, a saber administrarme…”. Thierno se siente orgulloso de haberle podido comprar una casa a su madre en Guinea con lo que ha podido ahorrar trabajando de pescador en el sur de la Isla y en sus planes de futuro están regresar a su tierra natal, poder empezar allí la vida que siempre quiso tener y transmitir todos los valores que aprendió aquí.
 
A los que acaban de llegar a nuestros Hogares de Emancipación les sugiere que “escuchen a las personas de Nuevo Futuro y sigan siempre sus consejos si lo que quieren es tener una vida mejor y un futuro por delante”. Y a NuevoFuturo le pide “que sigan teniendo mucha paciencia y respeto” porque sabe lo que sienten esos adolescentes cuando llegan a nuestra tierra con el alma rota en busca de un tesoro que nosotros quizá no valoramos lo suficiente: esa luz al final del túnel llamada esperanza.
 
5. ene., 2021

Las palabras ‘IMAGINAR’ y ‘MAGIA’ tienen en común la raíz indoeuropea ‘magh’ que significa, curiosamente, TENER PODER.

Esta noche IMAGINA que ‘ellos’ andan por ahí, entre planos de existencia, materializándose gracias a la inocencia de las mentes aún no contaminadas, a los corazones a los que les cabe todavía una chispa de ilusión. No es que de ilusión también se viva…es que vivimos en una perpetua ilusión que moldeamos sin darnos cuenta. Y cada año llegan, con los vientos de Oriente, estos tres sabios y nos susurran que la ilusión es la fuente de la eterna juventud; es la fuente de la vida.

Esta noche, IMAGINA que Melchor está en ti y te trae de nuevo el oro para que recuerdes que tienes el privilegio y la responsabilidad de reinar en tu vida. Así que ponte la corona y comienza a gobernar tu propio mundo y a dirigir tus pensamientos y la voluntad de tu corazón en la misma dirección.

Esta noche, IMAGINA que Gaspar está en ti y te trae de nuevo el perfume del incienso para que no olvides que formas parte de algo más grande de lo que alcanzan a percibir tus sentidos. Un año más, te llega el recuerdo de que tu esencia es divina y es sagrada. Que eres todo y eres uno. El perfume del incienso, una vez más, te despierta.

Esta noche, IMAGINA que Baltasar está en ti y te trae de nuevo la mirra para que embalsames y entierres todo aquello que ya no te sirve. Todo aquello que te aleja de comprender que eres, al igual que todos los demás, un ser único envuelto en un cuerpo perfecto para experimentar aquello que tu alma vino a expresar al mundo.

Esta noche, recuerda…que todas las noches pueden ser Noche de Reyes y que todas las mañanas, cuando despiertas, tienes un regalo esperando a que lo abras: TU VIDA.

IMAGINA... y harás MAGIA. 💫

📄✒ María Pérez © 2016 🐈

📷 Kara May Photography

31. oct., 2020

Cuenta la Wikipedia que la palabra “Halloween” deriva de la expresión inglesa “All Hallows Eve” (Víspera de Todos los Santos).

Hace unos años, trabajando como redactora para una revista de ámbito comarcal, me encomendaron la misión de elaborar un artículo que indagara en los orígenes de esta antigua celebración y despejara confusiones con otras tradiciones más “nuestras”: la noche de las ánimas o de los finados, el día de Difuntos, el día de Todos los Santos, etc.

Teniendo muchísima más información, gracias a Internet, pude ir más allá de Halloween y de todas las tradiciones religiosas actuales. Viajé hasta la noche de los tiempos y encontré un nexo común a todas estas festividades, paganas o no. Ese punto de encuentro es la firme creencia de que, llega siempre un momento, antes del invierno, en el que la luz y la oscuridad se “saludan”, se miran de frente.  Es el día o la noche del ‘permiso’ para abrir el velo a otros mundos, donde vivos y muertos, comparten escenario. Se trata de esa hora mágica, esa hora “bruja” (la palabra "bruja", "witch" en inglés, deriva del antiguo término sajón "wicca” o "sabio”) para la que deberás estar preparado porque la carroza se convierte en calabaza y los corceles en ratones.

Estoy segura de que en ciertas culturas ancestrales, este momento se vivía con naturalidad… hasta que llegaron otros tiempos en la historia de la humanidad y se añadió un ingrediente nuevo: el miedo. Cualquier estamento poderoso que se precie, sea de origen religioso, político o económico, conoce bien la infalible regla del “divide y vencerás”: y así es como surgen los buenos y los malos, con la varita mágica del miedo.

En nuestra información genética el miedo es omnipresente: tenemos miedo a la muerte, miedo a los muertos, miedo a morirnos, miedo a ser castigados en el infierno, miedo a quedarnos entre el cielo y el infierno, miedo a que no haya nada después de la muerte, miedo a que haya algo… miedo de los otros, miedo de los malos, miedo de nosotros mismos y miedo de sentir miedo.

El miedo es la mejor herramienta inventada para evitar que integremos las dos polaridades en nosotros, porque si lo hacemos, veremos que los demás no son tan malos ni nosotros somos tan buenos, porque comprendemos la sombra del otro cuando integramos la nuestra y entonces no hay razón para el conflicto. Y si no hay conflicto… no hay negocio en este planetita azul (a veces azul oscuro casi negro).

Buscándole la esencia a esta fiesta importada del mundo yanki, me planteo que puede ser una oportunidad para ponernos el disfraz y mirarnos sin miedo al espejo: Saquemos a la bruja, al vampiro, al zombi y al fantasma que llevamos dentro y afrontemos nuestro lado oscuro sin tapujos:

 ¿Somos brujas o brujos malvados cuando envenenamos a otros con nuestras palabras cargadas de odio, de rencor, de celos, de envidia o… de miedo? ¿Lo somos cuando tratamos de “hechizar” con retorcidas manipulaciones y chantajes emocionales, sometiendo la voluntad de los demás? ¿Qué pasa cuando sacamos los dos colmillos (el de la inconsciencia y el del egoísmo) y los clavamos en la yugular del prójimo para extraerle hasta la última gota de su tiempo, de su esfuerzo, de su paciencia o de su dignidad? ¿Somos o no somos vampiros? ¿Quiénes son realmente las “almas en pena”, los difuntos atrapados entre dos dimensiones, o los que se quedan atascados en la queja constante? ¿Qué somos, sino zombis, cuando nos limitamos a existir sin cuestionarnos la autoridad o las normas que nos rigen o cuando juzgamos a otros porque se “indignan”? ¿Y fantasmas? ¿Cuántos hay a plena luz del día? Es posible que los fantasmas no sean más que nuestros miedos o viejos patrones de comportamiento que se resisten a desaparecer y dejar paso a otros nuevos.

La noche del 31 de octubre, vista así, es una excelente puerta hacia la libertad personal. Demos un nuevo significado al famoso “trick or treat”: Que no haya ‘trato’ con los que vampirizan nuestro tiempo y energía y que no haya mejor ‘truco’ que la ilusión y la esperanza para alejar a los fantasmas del pasado.